Los azulejos de Madrid, arte e historia en sus calles

El Parnasillo

A veces son las pequeñas cosas las que hacen que un lugar se convierta para nosotros en especial. Madrid puede ser famosa por sus museos, sus calles y plazas suntuosas, su arte, sus palacios. Pero, ¿os habéis fijado alguna vez en los azulejos que decoran sus bares y restaurantes?. Yo no me di cuenta hasta que una vez recorrí Madrid con un amigo de la ciudad, quien me comentó que era una de las tradiciones más características de la ciudad, y una gran manera de entender la enorme cultura de la capital española.

No tenemos que ir más allá de la estación de Atocha, donde encontraremos la Bodega Rosell, en la calle General Lacy, con una hermosa fachada de azulejos. Pero el corazón de la azulejería madrileña es la zona que se sitúa alrededor de la Plaza Mayor y la Plaza de Santa Ana. En ésta última por ejemplo tenemos la taberna andaluza de Villa Rosa, con sus azulejos de paisajes frescos. Este bar fue abierto por dos toreros en 1914, y su estilo mudéjar del interior debe ser visitado.

Cerca de aquí podemos visitar varios bares. Muchos escritores románticos entraban en El Parnasillo, en la calle del Príncipe, con su fachada decorada con azulejos de esos mismos escritores que le han dado vida e historia. Viva Madrid está a la vuelta de la esquina, con sus azulejos amarillo y verde, tanto en el interior como en el exterior. Los Gabrieles, un antiguo prostíbulo, solía ser un gran lugar para beber y escuchar flamenco, donde se nos muestra una impresionante colección de azulejos.

La calle Victoria, que conduce hasta la Carrera de San Jerónimo, tiene una serie de fachadas con azulejos. La Venta el Buscón, con sus azulejos de don Francisco de Quevedo, o la taberna Alhambra y sus azulejos de estilo andaluz. Pero quizás la fachada más espléndida de la calle se sitúa en la Fontana de Oro, hoy un pub irlandés, con sus ricos colores.

La Fontana de Oro

La calle Cava Baja es una de las calles más características de Madrid, con sus bares y restaurantes. En este sentido, La Chata muestra espléndidos azulejos en su fachada . Se sirve aquí un fabuloso cochinillo, así como bacalao con salsa de tomate y paella los domingos. A lo largo de la calle se halla la Bayuca de la Cava, con azulejos que recogen pinturas de Goya y Velázquez.

El toreo es otro de los aspectos destacados de nuestra cultura, y no es de extrañar que los bares cercanos a la plaza de toros de Las Ventas tengan en su interior una amplia colección de azulejos taurinos. El bar Los Timbales está decorado con azulejos que muestran matadores de toros y escenas del toreo. Evidentemente, aquí la especialidad es el rabo de toro o el estofado de buey.

Pero no sólo los bares, sino que incluso algunas tiendas muestran azulejos en sus fachadas. En la calle San Vicente Ferrer se puede ver la hermosa fachada art déco de una tienda, la del número 28, en la que se muestran las diferentes razas de pollo. Algunas de ellas son espléndidas, aunque la antigua tienda es hoy un bar. En la calle San Andrés podemos dirigirnos a la farmacia Juanse, donde los azulejos muestran productos químicos y remedios curativos.

Os decimos todo esto para que siempre andéis con mucho ojo cada vez que tengáis la oportunidad de visitar Madrid. Muchas calles están decoradas con azulejos, en los que aparecen personajes ilustres o famosos que vivieron en la ciudad, como Cervantes, la reina Isabel o Calderón de la Barca, mientras que otros muestran paisajes de la vieja Madrid, con detalles pintorescos.

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2 comentarios

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  1. Vilma pagan dice:

    Para visitar la primera vez.
    Somos cuatro sesentones y nos gusta ver historia pero nos gusta también bohemia.

    Aparte de museos y sus azulejos en sus paredes. Qué restaurantes y Bares nos recomiendas.

    Domingo.

    Gracias.

  2. Javier Gomez dice:

    Hola

    Qué difícil me lo pones, porque en Madrid hay para elegir una buena cantidad. A mí me encantan las tascas y sitios tradicionales que hay en la zona de los Austrias, en el centro de la ciudad. La Taberna la Bola es uno de los más conocidos, y especializado en cocido madrileño y platos tradicionales de Madrid (está en la calle de la Bola, al final de Gran Vía). Relativamente cerca de Gran Vía, en la calle Colón, está La Ardosa, una bodega del siglo XIX donde se comen muy buenas croquetas y dicen que la mejor tortilla de patatas de toda la capital.

    Para calamares (y sus clásicos bocadillos de calamares tan madrileños ellos) lo mejor es la Plaza Mayor; allí casi cualquier sitio vale, como por ejemplo la cervecería Plaza Mayor, en donde además suelen poner una tapa con cada cerveza.

    En otra zona de Madrid, cerca del campo de fútbol del Bernabéu, está El Quinto Vino, que está especializado en croquetas (bueno, y en rabo de toro). Está en la calle Hernani.

    Y por último, y ya que os gusta la Historia, dos referentes: “El Sobrino de Botín”, que dicen es el restaurante más antiguo del mundo (así pone en un certificado que tienen). Tiene más de 300 años, está en la calle Cuchilleros, cerca de la Catedral de la Almudena. Y por otro lado “Casa Ciriaco”, que está muy cerca del anterior a pocos metros, en la calle Mayor. No sé si sabréis que durante la boda de Alfonso XIII, mientras iban en caravana con el cortejo por las calles de Madrid, hubo un atentado. Bueno, pues fue justo delante de este local. En aquella época era un clásico donde iban a comer gente de la alta sociedad madrileña.

    Un saludo.

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