Serón y el Valle del Almanzora en Almería

 R�o Almanzora

La mayoría de las personas que visitan la región de la Almanzora, en Almería, han oído hablar de la excelente calidad de sus jamones, y pocos de ellos, no se llevan uno a casa. Muchas personas van de paseo allí en bicicleta, o recorren los bajos de las montañas en bicis de montaña. Y casi todos ellos se dirigen a la pequeña y bella localidad de Serón, el mejor punto de partida para, por ejemplo, comprar esos jamones, o bien para hacer senderismo por la zona.

Los romanos, que se asentaron en esta ciudad debido a su importancia estratégica como puerta de entrada al Valle del Almanzora, le dieron el nombre de Serius. Los musulmanes llegaron aquí en el siglo VIII, y fueron ellos los que construyeron el magnífico castillo que domina el valle. Los ejércitos cristianos reconquistaron Serón en 1489, pasando a formar parte del reino de Castilla.

Aquí tuvo lugar una rebelión morisca en 1568 contra Felipe II, y Aben Humeya fue reconocido como rey. Construyó un castillo un año más tarde, cerca de la ciudad, pero pronto fue forzado a rendirse. Este castillo es el primero en recibir a la gran cantidad de senderistas que siguen las rutas y los pueblos a lo largo del río Almanzora.

Un buen lugar para comenzar nuestra ruta lo tenemos en el origen del río en Alcóntar. El río Almanzora pasa por los pueblos de Serón, Tijola, Armuña, Purchena, Olula del Río, Fines, Cantoria, Arboleas y Zurgena. La ruta puede hacerse a pie, aunque no todo el camino, en coche o en bicicleta. Otros pueblos de la zona pueden visitarse a pie, entre los que os aconsejamos Macael, Suflí, Albox, Somotín, Lúcar, Sierro y Urracal.

Serón

Una de las más fascinantes rutas senderísticas nos lleva a través de la zona minera de Las Menas en Serón. Las personas interesadas en la astronomía pueden visitar el observatorio de Calar Alto, aunque se debe tener cuidado con las fuertes curvas de estas carreteras de montaña.

Debido a la ubicación de esta zona, en la parte sudoriental de la península, y cercana a África, podemos hallar una flora especial y genuina. También podemos encontrar plantas raras que son más propias de la Europa Central. La razón de esto radica en los antiguos cambios geológicos, cuando al derretirse el hielo de los glaciares, las plantas desaparecieron en todos los valles de montaña, menos aquí, donde aún hoy sobreviven.

Ninguna visita a esta zona, considerada el corazón verde Almería, podría ser completa sin recorrer las calles y plazas de Serón. El edificio del Ayuntamiento es nuestra primera parada, pero también hay que ver la vieja fuente y la Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación. Fue construida en 1570, cuando el Infante Don Juan de Austria, capturó Serón y distribuyó las tierras y las casas entre las personas procedentes de Murcia y Albacete.

Recorrer el valle del Almanzora requiere comer y beber bien. El jamón de Serón es uno de los mejores de España. Otras especialidades de la zona son los guisos, el pan frito, y los populares andrajos, realmente delicioso.

Vale la pena visitar los pueblos vecinos, como por ejemplo Armuña, cuyos orígenes se remontan a un caserío romano, más tarde ocupado por los musulmanes, cambiando su nombre a Al-Muya. Suflí es un pueblo morisco, donde podemos ver los restos de un molino de agua construido por los árabes. Y es que la zona del valle del Almanzora es uno de los mejores lugares del sur peninsular.

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