Riaza, pueblo con encanto en Segovia

Plaza Mayor de Riaza

La ancha tierra de Castilla nos sirve hoy para conocer uno más de esos pueblos pintorescos que la forman. Perdernos en la mayoría de ellos es encontrar gratuitamente un viaje en el tiempo, a épocas de batallas leyendas y conquistadores, caballeros y cortesanos que cabalgan a lomos del tiempo. En la provincia de Segovia hoy detenemos nuestro itinerario virtual en Riaza.

Cuentan que los orígenes de este pueblo se pierden allá en el siglo XI, justo tras la conquista de Toledo por las tropas cristianas y con la necesidad de repoblar la zona. Riaza se encuentra en una encrucijada de caminos a la que se puede llegar perfectamente desde cualquier punto de Castilla. A 74 kilómetros de Segovia, a 117 de Soria o a 120 de Madrid, no es difícil perderse que digamos.

Desde 1970 Riaza es Conjunto Histórico Artístico. Con sus trazas de pueblo medieval y castellano no faltan aquí su Plaza Mayor, de finales del siglo XIX el aspecto con que la vemos hoy, lugar donde comienza todo itinerario turístico y rutinario de cualquiera que se acerca por aquí. Sus soportales sirven para guarecernos de la lluvia y de la nieve y contemplar tal vez mejor el conjunto, con sus casas nobiliarias del siglo XVIII y su Ayuntamiento.

Desde la Plaza Mayor se nos abre un laberinto de callejuelas que recorremos con gusto. Veréis en ellas una gran cantidad de casas típicamente riazanas, como las llaman por aquí, de dos plantas y con su larga balconada en el piso de arriba. Los mejores ejemplos tal vez los veáis en la empedrada calle de Don Ricardo Provencio.

Iglesias tenemos con la Iglesia de Nuestra Señora del Manto, que alberga una preciosa colección de arte sacro en el interior del campanario, la Ermita de San Juan Bautista, situada al norte del pueblo, en un paraje muy tranquilo, y la Ermita de San Roque, de 1599, situada en el Parque del Rasero.

Seguro que después de un poco de turismo por la zona os apetece sentaros a comer algo. En Riaza esto es una recomendación y de las mejores, con su cordero asado al estilo segoviano, todo un lujo para los sentidos, así como el cochinillo, que en estas tierras es delito de primer nivel turístico el no probarlo.

Aquella Castilla de pasados y presentes, de tributos y leyendas, tiene un hueco especial para Riaza. Su soleada Plaza Mayor, sus callejuelas empedradas y el gusto de su gastronomía son excusas más que suficientes para visitarla.

Foto Vía Cuellar

Print Friendly, PDF & Email

Tags:




Sin comentarios

Comments RSS

  1. Antonio dice:

    Un pueblo soriano sobrio y recio… castellano.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top